Hace pocas semanas que empezó la cuarta temporada de The Great British Bake Off que es, sin lugar a dudas, mi programa favorito de cocina. Es increíble lo que unos reposteros aficionados son capaces de hacer... ahí el que más y el que menos domina todo tipo de masas, mermeladas, merengues y cremas! En casa les decimos los máquinas porque verdaderamente alucinamos con las cosas que hacen. Os recomiendo que le echéis un ojo al programa, y que el idioma no suponga una barrera... el sólo hecho de verles trabajar es una gozada. El caso es que hace cosa de un mes me agencié el libro de esta temporada, que está en mi estantería más abajo... y tiene recetas realmente deliciosas, tanto de pasteles como de panes y bollería... ¡no sé de dónde voy a sacar el tiempo para hacerlas todas!
Más la casualidad que otra cosa me ha llevado a hacer ésta, y os prometo que merece la pena... está buenísimo... Me lo he llevado a la playa y ha triunfado! La receta original era con lima, pero yo lo que tenía eran limones, y ecológicos además, así que me atrevo a decir que la variación habrá sido positiva...
Vamos con los ingredientes...
175 gr de mantequilla, 150 gr de queso crema y tres huevos M a temperatura ambiente
180 gr de azúcar ( la receta original 250 )
225 gr de harina + 2 cucharaditas de levadura
Extracto de vainilla
Ralladura de limón ( yo no le pongo mucha porque con mucha me resulta una textura poco agradable en la boca)
Lo de las semillas de amapola ha sido cosa mía, pero le van muy bien, la verdad.
Para empezar mezclamos la mantequilla con el queso y la ralladura y cuando toma una textura cremosa añadimos el azúcar. En un bol aparte mezclamos los tres huevos con la esencia de vainilla. lo añadimos y batimos hasta que se ponga espumoso. A continuación añadimos la harina tamizada con la levadura de un golpe, y la mezclamos con una espátula en movimientos envolventes.
Pasamos la mezcla al recipiente y horneamos a 160º durante unos 40 o 50 minutos.
Mientras que se hornea podemos preparar el sirope y el glaseado.
Sirope:
50 gr de azúcar y 4 cucharadas de zumo de limón.
Se pone todo en una cazo y se remueve hasta que el azúcar se disuelva, luego se lleva a ebullición y se aparta del fuego. Cuando el bizcocho esté horneado le haremos agujeritos con un palillo y lo rociaremos con el sirope. Que el sirope esté calentito facilita la labor...
Glaseado:
Tengo que confesar que el glaseado se me ha quedado corto, y es que sólo me quedaban 60 gr de icing sugar!!!! y eso es lo que he usado, claro. He tamizado el azúcar en un bol, he añadido un poco de ralladura y el zumo de medio limón... simplemente hay que remover con una cuchara y luego rociar el bizcocho con él... A mi me ha ayudado mi hijo, de ahí el detallito del confeti!
La verdad es que es un bizcocho riquísimo porque tiene la jugosidad que le aporta la mantequilla pero por otro lado no es tan graso... y el aroma en el bizcocho, el sirope y el glaseado... ummmm
Animaos y ya me contaréis!
La verdad es que yo no soy mucho de repetir recetas, pero ésta es todo un éxito! mirad qué bonito me quedó aquí!
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lunes, 9 de septiembre de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
Tarta sueca de manzana
Esta es la tarta favorita de mi madre y de mi pareja... la verdad es que es una delicia! ésta es la tercera que hago, y eso que yo tengo tantos proyectos en mente que normalmente sólo hago las recetas una vez!
La receta es del libro de Amanda Laporte, que mi madre compró en el Círculo de lectores.
Las dos primeras veces la hice en un molde desmoldable de tamaño standard, pero esta vez he he elegido uno un poco más pequeño, de 18 cm y la verdad es que me ha resultado bastante más fácil. ´
La tarta se compone de dos partes: una masa a base de mantequilla y almendra y la manzana rallada, que va en el centro.
Para la masa necesitamos:
150 gr de mantequilla
75 gr de azúcar
2 huevos
100 gr de harina de almendra
50gr de harina
Una cucharadita de levadura
Se mezcla bien todo con la mantequilla a temperatura ambiente en el orden expuesto. Es una masa bastante pegajosa, cuesta un poco repartirla por el molde, pero con paciencia...
Se ralla medio kilo de manzanas. Yo he elegido manzana verde ácida.
Para montar la tarta debemos poner la mitad de la masa en el molde y repartir bien con la espátula. Encima ponemos la manzana rallada y espolvoreamos con azúcar y canela. La receta de Amanda marca otros 75 gr de azúcar para espolvorear... yo le he puesto algo menos y era morena.
Ponemos el resto de la masa y repartimos bien.
La metemos en el horno a 180º unos 30 minutos.
Se debe dejar enfriar bien antes de servir, se puede meter en la nevera... Como toque final se puede espolvorear con azúcar glass.
Ésta puede no ser la tarta más bonita del mundo, pero os garantizo que es una auténtica delicia.
La tarta se compone de dos partes: una masa a base de mantequilla y almendra y la manzana rallada, que va en el centro.
Para la masa necesitamos:
150 gr de mantequilla
75 gr de azúcar
2 huevos
100 gr de harina de almendra
50gr de harina
Una cucharadita de levadura
Se mezcla bien todo con la mantequilla a temperatura ambiente en el orden expuesto. Es una masa bastante pegajosa, cuesta un poco repartirla por el molde, pero con paciencia...
Se ralla medio kilo de manzanas. Yo he elegido manzana verde ácida.
Para montar la tarta debemos poner la mitad de la masa en el molde y repartir bien con la espátula. Encima ponemos la manzana rallada y espolvoreamos con azúcar y canela. La receta de Amanda marca otros 75 gr de azúcar para espolvorear... yo le he puesto algo menos y era morena.
Ponemos el resto de la masa y repartimos bien.
La metemos en el horno a 180º unos 30 minutos.
Se debe dejar enfriar bien antes de servir, se puede meter en la nevera... Como toque final se puede espolvorear con azúcar glass.
Ésta puede no ser la tarta más bonita del mundo, pero os garantizo que es una auténtica delicia.
sábado, 22 de junio de 2013
Cupcakes de té chai a mi manera con crema de mascarpone y leche condensada...
Hacía unas semanas que no hacía cupcakes, y tenía un mono! Total, que en la repisa tenía el libro de Cupcakes del Círculo de Lectores, que la verdad es que está muy bien, es una edición preciosa tiene unas historias y unas citas que no tienen desperdicio... Me encanta hacer cupcakes, no lo puedo evitar... Te permiten infinidad de combinaciones de sabores y decoraciones, son individuales, quedan preciosas... Les puedes poner las capsulitas de colores, y la verdad es que hay monerías en el mercado. Las mías son éstas:
Las de motivos animalísticos me encantan, son la caña. Ésas y las de lunares las compro en un supermercado de Gibraltar y la verdad de que están muy bien de precio y son buenísimas, se puede hornear directamente en ellas porque no pierden el dibujo.
El caso es que los cupcakes de té los había visto en más de un libro y tenía ganas de probarlos, así que me decidí por ésta receta. Yo he variado las especias a mi gusto, si no no sería a mi manera!
He utilizado mezcla de especias y canela... La mezcla de especias también es de Morrisons (el supermercado de Gibraltar) y a los poquitos que me leéis os sonará porque la uso bastante... La diferencia es que hoy, aquí sentada en el sofá, le he hecho una foto!
Ya no me enrollo más y voy con la receta!
Primero hay que poner un vasito de leche a calentar y cuando está a punto de hervir se le ponen dos bolsitas de té negro... yo he usado Lipton´s porque es el que siempre tenemos en casa. Se deja reposar tapado con las bolsitas unos 15 minutos y luego se deja enfriar.
El resto de los ingredientes son, para unas 14 o 15 magdalenas:
160gr de harina de fuerza
160gr de harina
120 gr de azúcar moreno
1 y 1/2 cucharaditas de levadura
200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
La leche infusionada o como se dice por aquí el té en la leche
Y las especias!
Yo he mezclado primero la harina con la levadura y el azúcar, luego le he puesto la mantequilla, la leche y los huevos uno a uno... La masa queda muy espesita, ideal para repartirla entre las cápsulas!
En lo del tiempo de horno y todo eso yo no soy muy precisa porque mi horno cocina muy rápido y a muy baja temperatura... Lo normal sería unos 20 minutos a unos 180º
Ya sabéis, dejadlas unos 5 minutos en el molde antes de ponerlas a enfriar...
Y ahora sí, vamos con la cobertura!
¿Habéis probado el té negro con leche condensada? Pues está muy bueno, aunque yo lo prefiero sólo...
El caso es que en el libro la cobertura que acompañaba los cupcakes es la de leche condensada, pero también llevaba azúcar glass y me parecía mucha tela... Si la leche condensada de por sí es dulce.... El caso es que tenía una tarrina de mascarpone en la nevera y decidí probar... Preguntadle a mi familia, éxito garantizado!
He utilizado una tarrina de mascarpone y leche condensada al gusto... lo he ido probando hasta que me ha parecido lo suficientemente dulce... si estaba un poquito más no pasa nada porque como habréis observado el bizcocho no lleva mucho azúcar. Lo más importante de esta cobertura es que, para que se mantenga firme, hay que ponerle algún ingrediente extra! Yo he usado medio sobre de estabilizante de nata, que he espolvoreado sin dejar de mover...
Evidentemente, esta cobertura necesita refrigeración, pero en esta época no creo que sea un problema comerse un bizcocho fresquito!
Espero que os guste la receta, y si tenéis alguna pregunta o duda... aquí estoy!
El caso es que los cupcakes de té los había visto en más de un libro y tenía ganas de probarlos, así que me decidí por ésta receta. Yo he variado las especias a mi gusto, si no no sería a mi manera!
He utilizado mezcla de especias y canela... La mezcla de especias también es de Morrisons (el supermercado de Gibraltar) y a los poquitos que me leéis os sonará porque la uso bastante... La diferencia es que hoy, aquí sentada en el sofá, le he hecho una foto!
Ya no me enrollo más y voy con la receta!
Primero hay que poner un vasito de leche a calentar y cuando está a punto de hervir se le ponen dos bolsitas de té negro... yo he usado Lipton´s porque es el que siempre tenemos en casa. Se deja reposar tapado con las bolsitas unos 15 minutos y luego se deja enfriar.
El resto de los ingredientes son, para unas 14 o 15 magdalenas:
160gr de harina de fuerza
160gr de harina
120 gr de azúcar moreno
1 y 1/2 cucharaditas de levadura
200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
La leche infusionada o como se dice por aquí el té en la leche
Y las especias!
Yo he mezclado primero la harina con la levadura y el azúcar, luego le he puesto la mantequilla, la leche y los huevos uno a uno... La masa queda muy espesita, ideal para repartirla entre las cápsulas!
En lo del tiempo de horno y todo eso yo no soy muy precisa porque mi horno cocina muy rápido y a muy baja temperatura... Lo normal sería unos 20 minutos a unos 180º
Ya sabéis, dejadlas unos 5 minutos en el molde antes de ponerlas a enfriar...
Y ahora sí, vamos con la cobertura!
¿Habéis probado el té negro con leche condensada? Pues está muy bueno, aunque yo lo prefiero sólo...
El caso es que en el libro la cobertura que acompañaba los cupcakes es la de leche condensada, pero también llevaba azúcar glass y me parecía mucha tela... Si la leche condensada de por sí es dulce.... El caso es que tenía una tarrina de mascarpone en la nevera y decidí probar... Preguntadle a mi familia, éxito garantizado!
He utilizado una tarrina de mascarpone y leche condensada al gusto... lo he ido probando hasta que me ha parecido lo suficientemente dulce... si estaba un poquito más no pasa nada porque como habréis observado el bizcocho no lleva mucho azúcar. Lo más importante de esta cobertura es que, para que se mantenga firme, hay que ponerle algún ingrediente extra! Yo he usado medio sobre de estabilizante de nata, que he espolvoreado sin dejar de mover...
Evidentemente, esta cobertura necesita refrigeración, pero en esta época no creo que sea un problema comerse un bizcocho fresquito!
Espero que os guste la receta, y si tenéis alguna pregunta o duda... aquí estoy!
sábado, 8 de junio de 2013
Tarta de queso Ricotta y limón con merengue italiano...
A los que me conozcan un poco no les habrá sorprendido esta receta, ya que esta semana por fin adquirí el termómetro de azúcar y estaba como loca por usarlo...
La verdad es que para hacer esta tarta se han tenido que unir varias circunstancias....
1. El otro día fui al supermercado y compré queso Ricotta, nunca lo había usado y lo había visto en decenas de recetas.
2. Tenía unos limones de mi terreno que llevaban unos días llamándome la atención... no están maduros del todo, con los que su ralladura es maravillosa!
3. Hace mucho tiempo que no hacía masa quebrada, tenía ganas de meter las manos en la masa, literalmente. Elegir ésta, dulce y enriquecida con yema de huevo, ha sido todo un acierto.
4. Si me sobraban dos claras de huevo y tenía el termómetro de azúcar, ¿qué otro adorno podía elegir? Merengue italiano!
5. La última razón es que ayer mi plan inicial era ir a la playa a ver si por fin podía quitarme el color de peo de mona (expresión muy usada en mi familia) pero amaneció lloviendo... ¿qué otra cosa podía hacer?
Vamos con la pasta quebrada dulce... Ingredientes:
125gr de harina
Una pizca de sal
50gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, en daditos
2 yemas de huevo M
50 gr de azúcar fino (caster sugar)
Se dispone la harina con la sal en forma de volcán y en medio de añaden el resto de los ingredientes. Se tienen que tratar con las puntas de los dedos, como dando pellizquitos. Con paciencia, se integrarán todos los ingredientes y se irá formando una bola de masa. Envolvéis la masa en papel film y la dejáis reposar al menos 30 minutos en la nevera antes de amasar.
Transcurrido esta media hora, preparamos el molde desmoldable bien engrasado. ponemos el horno a calentar, yo lo puse a 150º, porque si no por los bordes la masa se queman rápido. Espolvoreamos con harina la superficie de trabajo y amasamos con el rodillo intentando que salga lo más redondo posible ( a mi me cuesta, la verdad). Cuando creáis que ha adquirido el tamaño del molde, lo pasáis a éste y lo repartís bien lo las esquinas y por el borde. pinchamos la base con un tenedor y horneamos mientas que preparamos la crema.
Para la crema de queso, aunque me basé en un libro, lo he adaptado a mis gustos y necesidades. Me explico: en la receta ponía 200gr de ricotta y 250 de queso crema, y si las tarrinas de queso son de 250 la de ricotta y de 200 la de queso crema... ya me diréis.... no voy a dejar en la nevera dos tarrinas abiertas, ¿no?
El caso es que el resultado ha sido bueno... Ingredientes para la crema:
250 gr de ricotta
200 gr de queso crema
5 cucharadas de azúcar fino ( si sois golosos ponedle más... yo le puse poco para contrastar con el merengue, que de por sí es dulce)
2 cucharadas de harina fina de maíz
3 huevos M
Una cucharadita de ralladura de limón
El zumo de dos limones medianos
3 cucharadas de nata agria
Primero de baten los dos quesos, hasta que queda una crema. Después se añade el azúcar y la harina hasta que se integren. Posteriormente los huevos, uno por uno. Al final, en un cuenco, mezclad la nata con la ralladura y el zumo y añadid a la masa. Verter encima de la masa pre-horneada y hornear hasta que esté doradito y firme. Yo lo dejé a 150º, pero mi horno es rápido, la verdad. En total lo tuve unos 30 minutos, y al final giré el recipiente dentro del horno para que se dorara por igual.
Dejar que se enfríe un poco antes de decorar. Cuando está templada se puede pasar a la nevera.
Ahora vamos con el merengue italiano de dos claras!
Dos claras de huevo
90 gr de azúcar
Unos 60-70 ml de agua
Una cucharada de sirope de maíz Karo
En un cazo se pone el agua, el azúcar y el sirope, y cuando alcanza los 110-120º, de añaden poco a poco a las claras previamente montadas. Con un poco de paciencia se consigue un merengue realmente firme y brillante. Al final le puse un poco de ralladura para que no desentonara.
He usado una boquilla de estrella realmente grande, que es una maravilla.
La verdad es que el resultado es una maravilla, y la satisfacción de haber preparado todo con tus propias manos no tiene precio, os invito a probar esta receta que es un éxito garantizado!
La verdad es que para hacer esta tarta se han tenido que unir varias circunstancias....
1. El otro día fui al supermercado y compré queso Ricotta, nunca lo había usado y lo había visto en decenas de recetas.
2. Tenía unos limones de mi terreno que llevaban unos días llamándome la atención... no están maduros del todo, con los que su ralladura es maravillosa!
3. Hace mucho tiempo que no hacía masa quebrada, tenía ganas de meter las manos en la masa, literalmente. Elegir ésta, dulce y enriquecida con yema de huevo, ha sido todo un acierto.
4. Si me sobraban dos claras de huevo y tenía el termómetro de azúcar, ¿qué otro adorno podía elegir? Merengue italiano!
5. La última razón es que ayer mi plan inicial era ir a la playa a ver si por fin podía quitarme el color de peo de mona (expresión muy usada en mi familia) pero amaneció lloviendo... ¿qué otra cosa podía hacer?
Vamos con la pasta quebrada dulce... Ingredientes:
125gr de harina
Una pizca de sal
50gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, en daditos
2 yemas de huevo M
50 gr de azúcar fino (caster sugar)
Se dispone la harina con la sal en forma de volcán y en medio de añaden el resto de los ingredientes. Se tienen que tratar con las puntas de los dedos, como dando pellizquitos. Con paciencia, se integrarán todos los ingredientes y se irá formando una bola de masa. Envolvéis la masa en papel film y la dejáis reposar al menos 30 minutos en la nevera antes de amasar.
Transcurrido esta media hora, preparamos el molde desmoldable bien engrasado. ponemos el horno a calentar, yo lo puse a 150º, porque si no por los bordes la masa se queman rápido. Espolvoreamos con harina la superficie de trabajo y amasamos con el rodillo intentando que salga lo más redondo posible ( a mi me cuesta, la verdad). Cuando creáis que ha adquirido el tamaño del molde, lo pasáis a éste y lo repartís bien lo las esquinas y por el borde. pinchamos la base con un tenedor y horneamos mientas que preparamos la crema.
Para la crema de queso, aunque me basé en un libro, lo he adaptado a mis gustos y necesidades. Me explico: en la receta ponía 200gr de ricotta y 250 de queso crema, y si las tarrinas de queso son de 250 la de ricotta y de 200 la de queso crema... ya me diréis.... no voy a dejar en la nevera dos tarrinas abiertas, ¿no?
El caso es que el resultado ha sido bueno... Ingredientes para la crema:
250 gr de ricotta
200 gr de queso crema
5 cucharadas de azúcar fino ( si sois golosos ponedle más... yo le puse poco para contrastar con el merengue, que de por sí es dulce)
2 cucharadas de harina fina de maíz
3 huevos M
Una cucharadita de ralladura de limón
El zumo de dos limones medianos
3 cucharadas de nata agria
Primero de baten los dos quesos, hasta que queda una crema. Después se añade el azúcar y la harina hasta que se integren. Posteriormente los huevos, uno por uno. Al final, en un cuenco, mezclad la nata con la ralladura y el zumo y añadid a la masa. Verter encima de la masa pre-horneada y hornear hasta que esté doradito y firme. Yo lo dejé a 150º, pero mi horno es rápido, la verdad. En total lo tuve unos 30 minutos, y al final giré el recipiente dentro del horno para que se dorara por igual.
Dejar que se enfríe un poco antes de decorar. Cuando está templada se puede pasar a la nevera.
Ahora vamos con el merengue italiano de dos claras!
Dos claras de huevo
90 gr de azúcar
Unos 60-70 ml de agua
Una cucharada de sirope de maíz Karo
En un cazo se pone el agua, el azúcar y el sirope, y cuando alcanza los 110-120º, de añaden poco a poco a las claras previamente montadas. Con un poco de paciencia se consigue un merengue realmente firme y brillante. Al final le puse un poco de ralladura para que no desentonara.
He usado una boquilla de estrella realmente grande, que es una maravilla.
La verdad es que el resultado es una maravilla, y la satisfacción de haber preparado todo con tus propias manos no tiene precio, os invito a probar esta receta que es un éxito garantizado!
jueves, 30 de mayo de 2013
Chocolate Fudge shortcakes o pan de millonarios
Para empezar, tengo que justificarme por poner el título en inglés porque en español sería algo como mantecada con caramelo de mantequilla y leche cubierto de chocolate... Me dais la razón, ¿verdad?
El caso es que sigo con mis recetitas inglesas. Ésta la había visto en internet, y había visto a la gente comprando estos dulcecitos en el supermercado de Gibraltar así que les tenía ganas... La verdad que, aunque sencillos, te tienes que meter en un buen berenjenal para hacerlos porque lo del caramelo... uff! No veas la que lié anoche... cogí mi mini cazo anti adherente para hacerlo y cada vez que meneaba la mezcla se me salía una gotita directa a la vitrocerámica así que ni Dexter va a ser capaz de limpiar lo que se ha quedado ahí pegoteado... Da igual, merece la pena!
Antes de empezar con la receta me gustaría enseñaros lo que es el azúcar moreno...
La más oscurita es la más morena que hay, tipo Molasses... tiene un sabor como a regaliz, y está buena a simples cucharadas. La otra es Muscovado clara, y tiene sabor a caramelo... Si os fijáis en la foto, este azúcar está apelmazado, no suelto como el que se suele comercializar. Bueno, y lo más importante de todo, este azúcar verdaderamente no está refinado ( los que hayáis sido privilegiados y probado la caña de azúcar lo sabréis) y además es de comercio justo.
Ahora sí, vamos con la receta!
El dulce consta de tres parte: la galleta , el caramelo y el chocolate.
Para la galleta necesitamos:
175gr de mantequilla
250 gr de harina normal
75 gr de azúcar fino
Precalentad el horno a 180º y engrasad un molde rectangular de unos 23x33cm.
Para crear la masa se pude usar una maquinita, que facilita mucho el trabajo. En la máquina se ponen todos los ingredientes con la mantequilla a temperatura ambiente. Primero se formarán unas migas pero con paciencia veréis como después se forma una bola. Esa bola la tendréis que amasar un poco con las manos.
Si lo queréis hacer a mano no desesperéis que al final sale... eso sí, necesitareis el triple de paciencia.
Repartir la masa en el molde de manera uniforme ( simplemente apretando con las manos) y hornead unos 20 minutos. Ojo que no se tueste mucho!
Para el caramelo necesitamos:
Unos 800 gr de leche condensada
100 gr de azúcar moreno claro
100 gr de mantequilla
Se puede hacer mientras que se hornea la masa, ya que tarda más o menos igual.
En un cazo antiadherente se ponen los tres ingredientes a fuego medio y no se para de remover hasta que tome la textura de caramelo. Traducción: parece un volcán en erupción, y da un miedo que te cagas, pero cuando de pone espeso y marroncito es lo suyo!
El caramelo se vierte encima de la galleta uniformemente y se deja enfriar.
Para el chocolate:
250 gr de chocolate negro
Se derrite al baño maría o en el microondas y cuando esté templado se reparte uniformemente por encima del caramelo. Si sois bullitas como yo, metedlo en la nevera que en 5 minutos está listo.
Está de muerte!
El caso es que sigo con mis recetitas inglesas. Ésta la había visto en internet, y había visto a la gente comprando estos dulcecitos en el supermercado de Gibraltar así que les tenía ganas... La verdad que, aunque sencillos, te tienes que meter en un buen berenjenal para hacerlos porque lo del caramelo... uff! No veas la que lié anoche... cogí mi mini cazo anti adherente para hacerlo y cada vez que meneaba la mezcla se me salía una gotita directa a la vitrocerámica así que ni Dexter va a ser capaz de limpiar lo que se ha quedado ahí pegoteado... Da igual, merece la pena!
Antes de empezar con la receta me gustaría enseñaros lo que es el azúcar moreno...
La más oscurita es la más morena que hay, tipo Molasses... tiene un sabor como a regaliz, y está buena a simples cucharadas. La otra es Muscovado clara, y tiene sabor a caramelo... Si os fijáis en la foto, este azúcar está apelmazado, no suelto como el que se suele comercializar. Bueno, y lo más importante de todo, este azúcar verdaderamente no está refinado ( los que hayáis sido privilegiados y probado la caña de azúcar lo sabréis) y además es de comercio justo.
Ahora sí, vamos con la receta!
El dulce consta de tres parte: la galleta , el caramelo y el chocolate.
Para la galleta necesitamos:
175gr de mantequilla
250 gr de harina normal
75 gr de azúcar fino
Precalentad el horno a 180º y engrasad un molde rectangular de unos 23x33cm.
Para crear la masa se pude usar una maquinita, que facilita mucho el trabajo. En la máquina se ponen todos los ingredientes con la mantequilla a temperatura ambiente. Primero se formarán unas migas pero con paciencia veréis como después se forma una bola. Esa bola la tendréis que amasar un poco con las manos.
Si lo queréis hacer a mano no desesperéis que al final sale... eso sí, necesitareis el triple de paciencia.
Repartir la masa en el molde de manera uniforme ( simplemente apretando con las manos) y hornead unos 20 minutos. Ojo que no se tueste mucho!
Para el caramelo necesitamos:
Unos 800 gr de leche condensada
100 gr de azúcar moreno claro
100 gr de mantequilla
Se puede hacer mientras que se hornea la masa, ya que tarda más o menos igual.
En un cazo antiadherente se ponen los tres ingredientes a fuego medio y no se para de remover hasta que tome la textura de caramelo. Traducción: parece un volcán en erupción, y da un miedo que te cagas, pero cuando de pone espeso y marroncito es lo suyo!
El caramelo se vierte encima de la galleta uniformemente y se deja enfriar.
Para el chocolate:
250 gr de chocolate negro
Se derrite al baño maría o en el microondas y cuando esté templado se reparte uniformemente por encima del caramelo. Si sois bullitas como yo, metedlo en la nevera que en 5 minutos está listo.
Está de muerte!
lunes, 20 de mayo de 2013
Whoopie pies de chocolate rellenas de crema de queso y frambuesa
La verdad es que comprar un libro de repostería en inglés ha sido un gran acierto... cómo saben los condenaos! Tanto las galletas de avena como estos pastelitos provienen de The baking book, que podéis ver en mi estantería más abajo. Las dos recetas han salido superbien así que creo que han sido las 10 libras mejor invertidas de mi vida!
Me pongo contenta como una niña chica cuando hago una monada de éstas, me sale bien y, imprescindible, me sale buena!
La verdad es que estos whoopie pies carecen de complicación, aunque hay que tener un poco de paciencia, ya que hay que utilizar la manga para el bizcochito y para la crema, intentar que te salgan iguales y todo eso.
Bueno, sin enrollarme más, vamos con los ingredientes...
Un huevo L
150 gr de azúcar tipo caster (podéis moler un poco la normal)
75 gr de mantequilla, derretida
150 gr de crème fraîche ( yo no tenía y he usado nata)
Una cucharadita de extracto de vainilla
Una cucharada y media de leche
200 gr de harina
75 gr de cacao puro
1/2 cucharadita de bicarbobato
Primero encendemos el horno a unos 180º y preparamos una bandeja de horno con papel vegetal.
En un bol mezclamos el azúcar con el huevo y cuando están bastante mezcladitos ponemos la mantequilla, la vainilla, la leche y la nata. A esta mezcla vamos a ir añadiendo la harina, el cacao y el bicarbonato previamente tamizados. No desesperéis, queda una masa bastante espesa, de otra manera no se podría trabajar con la manga.
Meterla masa en la manga y hacer bolitas del tamaño de una nuez, dejando espacio entre ellas para que al hornearse no se queden pegadas. Recomiendo poner la manga de manera totalmente perpendicular y ejercer la misma presión en el mismo sitio hasta que se forma la bola del tamaño deseado.
Tardan unos 10 minutos y a mi me han salido tres tandas, así que podéis ir preparando una mientras que la otra se hornea.
Dejadlos un par de minutos en el papel de horno antes de enfriar en la rejilla.
Bueno, yo los he rellenado con crema de frambuesa porque he tenido un momento telepático con mi hermana por el whatsup, jeje, pero se pueden rellenar de buttercream o umm, revelación, de Nuttela!
Lo siento pero la crema la he hecho a ojo y me ha sobrado bastante.... unos 80 gr de icing sugar, 80 de mantequilla, 150 de queso y un puñado de frambuesas congeladas, que dan un color y un aroma increíbles!!!!
Para montarlos simplemente hay que coger los que se parezcan más de tamaño, poner un poquito de crema en uno y poner el otro encima con cuidadito. Es importante que la crema no se salga por los lados, así que no hay que poner mucha, y la que se ponga que sea centrada. Tengo que reconocer que en esta fase he tenido ayuda y con el trabajo en equipo he terminado en un plis plas.
Quedan monos, verdad?
Pues ya me contaréis si os animáis...
Me pongo contenta como una niña chica cuando hago una monada de éstas, me sale bien y, imprescindible, me sale buena!
La verdad es que estos whoopie pies carecen de complicación, aunque hay que tener un poco de paciencia, ya que hay que utilizar la manga para el bizcochito y para la crema, intentar que te salgan iguales y todo eso.
Bueno, sin enrollarme más, vamos con los ingredientes...
Un huevo L
150 gr de azúcar tipo caster (podéis moler un poco la normal)
75 gr de mantequilla, derretida
150 gr de crème fraîche ( yo no tenía y he usado nata)
Una cucharadita de extracto de vainilla
Una cucharada y media de leche
200 gr de harina
75 gr de cacao puro
1/2 cucharadita de bicarbobato
Primero encendemos el horno a unos 180º y preparamos una bandeja de horno con papel vegetal.
En un bol mezclamos el azúcar con el huevo y cuando están bastante mezcladitos ponemos la mantequilla, la vainilla, la leche y la nata. A esta mezcla vamos a ir añadiendo la harina, el cacao y el bicarbonato previamente tamizados. No desesperéis, queda una masa bastante espesa, de otra manera no se podría trabajar con la manga.
Tardan unos 10 minutos y a mi me han salido tres tandas, así que podéis ir preparando una mientras que la otra se hornea.
Dejadlos un par de minutos en el papel de horno antes de enfriar en la rejilla.
Bueno, yo los he rellenado con crema de frambuesa porque he tenido un momento telepático con mi hermana por el whatsup, jeje, pero se pueden rellenar de buttercream o umm, revelación, de Nuttela!
Lo siento pero la crema la he hecho a ojo y me ha sobrado bastante.... unos 80 gr de icing sugar, 80 de mantequilla, 150 de queso y un puñado de frambuesas congeladas, que dan un color y un aroma increíbles!!!!
Para montarlos simplemente hay que coger los que se parezcan más de tamaño, poner un poquito de crema en uno y poner el otro encima con cuidadito. Es importante que la crema no se salga por los lados, así que no hay que poner mucha, y la que se ponga que sea centrada. Tengo que reconocer que en esta fase he tenido ayuda y con el trabajo en equipo he terminado en un plis plas.
Quedan monos, verdad?
Pues ya me contaréis si os animáis...
domingo, 12 de mayo de 2013
Galletas de avena y pepitas de chocolate
Hacía tiempo que no escribía nada... pero no porque mi horno esté parado, sino porque estaba esperando a hacer una receta especial... Hace unas semana me compré un libro en Gibraltar y la verdad es que no tiene desperdicio... vienen pasteles de todo tipo, galletas, barritas de cereales, pizzas, panes, bollería... ummmm
Me he decidido por estas galletas de avena, ya que la avena tiene multitud de propiedades beneficiosas, y no es un cereal que esté de manera natural en nuestra dieta, a no ser que nos guste el muesli o los panes especiales.
Sin más preámbulos, vamos con los ingredientes:
125gr. de avena
150 gr. de harina
125 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar estilo caster ( es un tipo de azúcar más fina que el azúcar blanca tradicional y que va muy bien para la repostería)
1/2 cucharadita de levadura
Aroma de vainilla
Un huevo M
200 gr. de pepitas de chocolate negro (yo les he puesto 100)
La verdad es que la preparación es muy sencilla y merece la pena, porque al comerlas la avena se queda crujientita y da una sensación muy placentera.
Primero se bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y la vainilla, después se añade el huevo, cuando está integrado se pone a avena y la harina tamizada con la levadura. Por último se añaden las pepitas de chocolate.
El horno debe estar bastante caliente, a 180º, y tardan unos diez minutos en hacerse. Con una cuchara se van echando pegotitos que no estén muy pegados unos de otros. Es importante dejarlas enfriar en una rejilla para que se queden duritas.
La verdad es que me apetecía hacerlas en plan no uniformes, porque me daba la sensación que era la forma que iba mejor a los ingredientes.
Las proporciones van perfectas, y ya sólo estoy deseando prepararlas con pasitas y ralladura de naranja, con frutos secos... ummm
Espero que os gusten y os animéis a hacerlas!
Me he decidido por estas galletas de avena, ya que la avena tiene multitud de propiedades beneficiosas, y no es un cereal que esté de manera natural en nuestra dieta, a no ser que nos guste el muesli o los panes especiales.
Sin más preámbulos, vamos con los ingredientes:
125gr. de avena
150 gr. de harina
125 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar estilo caster ( es un tipo de azúcar más fina que el azúcar blanca tradicional y que va muy bien para la repostería)
1/2 cucharadita de levadura
Aroma de vainilla
Un huevo M
200 gr. de pepitas de chocolate negro (yo les he puesto 100)
La verdad es que la preparación es muy sencilla y merece la pena, porque al comerlas la avena se queda crujientita y da una sensación muy placentera.
Primero se bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y la vainilla, después se añade el huevo, cuando está integrado se pone a avena y la harina tamizada con la levadura. Por último se añaden las pepitas de chocolate.
El horno debe estar bastante caliente, a 180º, y tardan unos diez minutos en hacerse. Con una cuchara se van echando pegotitos que no estén muy pegados unos de otros. Es importante dejarlas enfriar en una rejilla para que se queden duritas.
La verdad es que me apetecía hacerlas en plan no uniformes, porque me daba la sensación que era la forma que iba mejor a los ingredientes.
Las proporciones van perfectas, y ya sólo estoy deseando prepararlas con pasitas y ralladura de naranja, con frutos secos... ummm
Espero que os gusten y os animéis a hacerlas!
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