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lunes, 2 de marzo de 2015

Muffins con tritordeum, granola, frutos rojos...

Desde el día que abrí mi primer paquete de harina tritordeum El Amasadero estoy completamente enamorada de ella, desde el color, el aroma... y el sabor! Sí, el sabor! Es apta para el pan y para la repostería. Aunque a mi me gusta desayunar una rebanada de buen pan con aceite hay veces en las que me apetece algo dulce, o a media mañana me entra el gusanillo y me gusta llevar algo en el bolso para que no me de ese incómodo crujir de tripas en medio de una clase...


El caso es que ya he publicado recetas de este libro, pero ésta la he variado tanto! Aun así siempre hay que dar referencias, no? Además es un libro que merece la pena porque trae recetas muy sencillas y para hacer en familia , Learn to Bake de Linda Collister.
A estos muffins precisamente les tenía ganas, eran los únicos que me quedaban del libro! y el otro día en el Blog de Virginia de Sweet and Sour vi la receta de la granola casera, así que ya no había excusa... La granola hay que hacerla con antelación pero merece la pena, ya que aquí es difícil encontrarla y está buenísima! Y ya que me ponía... ¿por qué no hacerla con mi preciado tesoro tritordeum? Sí, sí, mi tesoro, miiii tesoooroooo... me pongo en plan Golum cada vez que Antonio se acerca a mi tarro de tritordeum para usar para su pan, le ladro y todo!

No me enrollo más y vamos con la receta!
Como hoy he tenido ayudante haciéndome fotos mientras preparaba los muffins creo que se va a ver muy fácil.
Lo primero, precalentamos el horno a 190-200º.
En un bol ponemos 200 gr de harina tritordeum de El Amasadero y 50 de harina integral. En su defecto 250 gr de harina integral. Además una cucharadita de levadura y media de bicarbonato. Ésto hará que los muffins suban, ya que no lleva huevos!

Pesamos 150-200 gr de azúcar moreno... La mía muy muy morena, de la menos refinada, molasses... de ahí el color que han adquirido los muffins... Miradla:

Viene tan húmeda que la tuve que desmenuzar con las manos entre la harina... me encanta!


Luego añadimos 100 gr de granola y mezclamos


Una vez que todos los ingredientes secos están mezclados en un bol mezclamos dos yogures griegos con 100 ml de leche.

Hacemos un hueco en la harina e incorporamos, junto con 75 ml de aceite de oliva virgen extra


Mezclamos con una espátula o cuchara de madera, sólo para que se mezclen los ingredientes.



Del mismo modo incorporamos 150 gr de frutos rojos. Yo he utilizado congelados porque son muuucho más económicos y siempre están ahí!



Rellenamos los 12 moldes a partes iguales y ponemos un poco más de granola por encima.


Horneamos de 20 a 25 minutos, hasta que al pincharlos con un palito éste salga limpio. Dejamos un par de minutos en el molde y luego enfriamos sobre una rejilla.



Están sencillamente espectaculares, no sé si llegarán al desayuno de mañana!

lunes, 2 de febrero de 2015

Haz pan 1

Los que me conocéis y me seguís sabéis que últimamente ando algo obsesionada con el pan... de hecho creo que voy a tener que cambiarme el nombre artístico. Y la verdad es que esto del pan engancha tela marinera. 
Al principio era Antonio el que se encargaba de las masas, él hacía las pizzas, panes y empanadas y yo me encargaba de los bizcochos, galletas y demás. Él la fuerza y yo la dulzura y delicadeza... los que nos conozcan saben que nosotros no seguimos ese tópico... Vamos, que yo de dulce solo tengo lo que me sale del horno,jiji! 
Y hablando de tópicos: si pensamos en un panadero nos imaginamos a un hombre fornido lleno de harina hasta las orejas, trabajando una bola de masa como el Peñón de Gibraltar y con las manos del tamaño de dos guantes béisbol... ¿me equivoco? Pues es ese precisamente el tópico que nos tenemos que quitar de la cabeza ya que, para amasar, como para e 99% de cosas en esta vida, no necesitamos fuerza, necesitamos maña! 
No voy a meterme en muchos tecnicismos porque no quiero dejaros dormidos... Digamos que el tiempo amasa. Se puede coger una masa y amasarla durante diez minutos seguidos o se puede amasar a intervalos de un minuto o dos de amasado y periodos de reposo. Os puedo asegurar que el resultado es el mismo. 
Cada modo de amasado tiene su encanto... un día querrás desestresarte y darle una buena paliza a la masa y otro día te encontrarás al borde de la desesperación ante una masa de bollería que se te pega a las manos y resistiendo la tentación de poner más harina cual Adán ante la manzana prohibida. Moraleja: si pones más harina la masa te quedará más seca y menos tierna... yo fui tentada no una vez, sino muchas y tuve que mojar mis bollitos en leche ante el peligro de morir engoñipada.  
El amasado, pues, sirve tanto para mezclar los ingredientes de la masa como para activar la proteína de la harina: EL FAMOSO GLUTEN. Cuando el gluten se desarrolla nuestra masa se vuelve elástica y satinada. 
Para conseguir una buena masa no hace falta tener la fuerza de un jugador de rugby neocelandés. Es cuestión de un poco de maña y paciencia. Obviamente hay que experimentar, hay que meter las manos mucho en la masa e ir familiarizándote mucho con las texturas. Venga, coge una receta sencilla y manos a la masa!
Pan persa


martes, 18 de noviembre de 2014

Bizcocho de yogur griego, coco y mango

Cada vez me da más pereza escribir recetas, y es que últimamente estoy más centrada en el pan... El caso es que llevo unos días mirando un mango que tenía en el frutero y diciéndome a mi misma... Se va a echar a perder, se va a echar a perder... uff, casi casi, y parece que para esta receta a venido genial que estuviera bien maduro, ya que con la pulpa de medio mango ha dado un aroma super intenso... Solo diré que lo horneé esta mañana sobre las doce y hace media hora que he llegado a casa (21.20) y al abrir la puerta me ha venido el olor... increíble!
La receta original es de uno de los libros, como no podía ser otra, de The Great British Bake Off, y es de coco y ralladura de  limón. Lo he cocinado varias veces y la verdad es que me encanta su textura. La primera vez que leí la receta me llamó mucho la atención porque no lleva ni mantequilla ni levadura!


Queda muy esponjoso y el coco rallado le da una textura excepcional. Para mi gusto lleva lo justo, ya que no sabe a coco en exceso.


Es un bizcocho grandecito... yo he usado un molde de 25cm por 22cm.
Vamos con los ingredientes:
250gr de harina común
60 gr de coco rallado
ralladura de naranja
3 huevos L
150gr de azúcar ( yo he usado golden caster sugar porque me encanta, y el la receta original se ponía 300)
125ml de aceite de girasol
2 yogures griegos
1 cucharadita de bicarbocato
un chorrito de zumo de limón
Medio mango triturado con 1/2 cucharadita de cardamomo molido

Antes de nada ponemos a precalentar el horno a unos 180º y engrasamos el molde que vayamos a utilizar.


Vamos con la preparación!
Pesamos la harina , el coco y mezclamos en un bol con un poco de ralladura de naranja.
Con un batidor eléctrico batimos los huevos hasta que queden realmente espumossos, vamos añadiendo el azúcar y después el aceite. En este punto sería normal que bajara un poco, pero no hay problema!
La parte eléctrica ha concluido.
Añadimos la harina con el coco de un golpe y mezclamos con una cuchara o espátula de goma con movimientos envolventes.
En un bol pequeño ponemos los dos yogures y la cucharadita de bicarbonato. Añadimos el limón y removemos para mezclar envolventemente con el resto de los ingrediente. Por último ponemos el puré de mango.
Horneamos durante unos 35 minutos. Sacamos y dejamos enfriar en la rejilla.

Para el glaseado he usado un tazón de Royal icing sugar bien tamizada y zumo de naranja, que he colado también. El líquido hay que ponerlo poco a poco hasta que alcance el espesor deseado. y para adornar bolitas de anís!

Es bastante sencillo de hacer y os prometo que está delicioso!


Espero que os guste!

miércoles, 8 de octubre de 2014

Apple pie cake

domingo, 7 de septiembre de 2014

Bizcocho Madeira aromatizado con cardamomo y limón

La verdad es que este verano he estado horneando menos de lo habitual en mi, y es que el calor y encender el horno se me ha estado haciendo difícil, sobre todo estas dos últimas semanas. Pero no es solo por la cuestión del calor... a mi el vicio me puede! En verano todo se complica... Hace unas semanas haciendo hojaldre solo con el calor de las manos la masa se me fundía... Y ni que decir de coger la manga pastelera! Todo lo que entre ahí sale convertido en aguachirri!
El caso es que este verano me he limitado a hornear pan y algún que otro bizcocho... A éste precisamente le tenía ganas! bizcocho Madeira.... suena exótico verdad? Es un bizcocho muy pero que muy cremoso, ideal para tomar con un cafelito por la mañana!  Lleva una proporción importante de mantequilla.... Pero ya que está terminando el verano no nos vamos a preocupar por eso, no?

Recién salido del horno!
El caso es que éste sábado me apetecía un simple y contundente bizcocho con muuucha mantequilla y elegí esta receta del libro de Delia´s cakes, un libro delicioso,con gusto, con recetas sencillas y a la vez sofisticadas... Pero claro, le tenía que dar mi toque personal, una cucharadita de cardamomo molido que,  mezclado con el limón , deja un regustillo delicioso en la boca durante minutos... ay no! que me he equivocado! Retrogusto que tengo que decir! ay! Zuli... métete en el roll de bloguera cocinera!
No soy más pesadita y voy con lo ingredientes. Primero poned el horno a precalentar a 180º eh? Engrasad el molde que más os guste... Ya, ya voy...
Enfriando
225 gr de harina
2c de levadura
Una pizca de sal
Ralladura de limón y 1/2 c de cardamomo molido
110 g de azúcar ( yo y mi amiga Delia hemos usado Golden caster sugar)
175 g de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevo L
3 C (cucharada sopera) de leche

La preparación es bastante sencilla... Primero tamizad la harina con la levadura y la sal, añadid el azúcar,el limón y el cardamomo, después la mantequilla y empezad a mezclar.... A continuación los huevos uno a uno previamente batidos. Cuando los huevos ya se han mezclado se añade la leche para que la masa no quede tan espesa...
Ya está, no mentía... es así de fácil... lo vertéis en el molde y al horno durante unos 30 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio. 
  


Tiene buena pinta, ¿verdad? 




No tuve paciencia para que se terminara de enfriar... Aun así el corte fue bueno!

Ya me contaréis!
























domingo, 27 de julio de 2014

Cookies OH MY GOD!

 La  primera vez que vi esta receta me llamó mucho la atención... Es de un libro que se llama The boy who bakes, de Edd Kimber, ganador de la segunda edidión de The Great British Bake off... Los que me leéis a menudo sabréis que soy una fanática incondicional...


El caso es que no tardé mucho en hacerlas... preparé la masa en casa y las hice en casa de mi madre con mi sobrina y mi amiga Laura ( o como a ella le gusta que le diga: mi personal assistant)... Calientes nos zampamos una pocas, templadas más y frías ya ni te digo... Esa noche no puede conciliar el sueño, di más vueltas que una noria en la cama. Por la mañana hablando con Laura me dijo que tampoco... a algo se debía nuestro insomnio... Al chocolate señoras y señores, AL CHOCOLATE... éstas cookies llevan muucho chocolate negro!


Como bien comprenderéis no está la vida para quitarse horas de sueño gratuitamente, que ya tiene una bastante con la enganchaera a las series y a los realities de cocina! de ahí que en la versión oh my god de estas cookies haya optado por el chocolate con leche.
En cuanto a lo de oh my god tiene su historia... tengo que confesar que no fueron esas las primeras palabras que salieron de mi boca tras el primer bocado sino un por mi madre y oh my god fue lo que en ese momento me pareció la mejor traducción... pero la historia no acaba ahí! Por la tarde le di unas galletas a Rachael, una alumna inglesa, para que las probara y cuando llegó a casa y la probó éste fue el mensaje que me mandó: oh my god your cookies! Me moría de la risa... soy una visionaria, jajajaja!


Ya no me enrollo más! Os advierto que salen un viaje de galletas... como 50, así que fácilmente podéis hacer la mitad!
Ingredientes:
500 gr he harina blanca, una cucharadita de levadura,  una de bicarbonato y un pellizco de sal
225 gr de mantequilla a temperatura ambiente
250 gr de azúcar morena clara (light brown sugar)...si sis golosos poner más
1 cucharadita de vainilla en pasta de Nielsen-Massey si puede ser...
2 huevos
500 gr de chocolate a trozos... yo puse una tableta de chocolate Valor con dulce de leche, una de Nestlé con leche para postres y el resto de chocolate negro


Lo primero que hacemos es tamizar los ingredientes secos y reservar.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren y quede cremoso. A parte batimos los huevos un poco con la vainilla y los vamos agregando a la mantequilla poco a poco. Cuando todo está integrado añadimos la harina en tres veces. La masa de las galletas está lista cuando le ponemos el chocolate a trozos. 
Estas galletas están realmente buenas si haces la masa por la noche y la dejas en la nevera toda la noche.


Para hornear las galletas saca la masa de la nevera y pon el horno a calentar a unos 180º. Con la ayuda de una cuchara ve sacando trozos de masa y haciendo bolitas como del tamaño de una pelota de golf y disponlas bien separaditas en una bandeja con papel de horno. A mi me salieron tres hornadas con dos bandejas en cada hornada. Tardan de 12 a 15 minutos en hornearse. También puedes hacer la mitad de la masa o ir horneándolas a tu antojo, ya que en la nevera la masa puede durar unos días...
Como veis, estas galletas pecaminosas carecen de dificultad... ya solo me queda decir que llevo deseando comerme una galleta desde que he empezado a escribir la receta por mi madre! Me voy a por una!

martes, 20 de mayo de 2014

Galletas semi integrales con mermelada de frambuesa / Galletas con tritordeum y mermelada de membrillo




Yo no sé vosotros... pero cuando era pequeña las galletas que más  llamaban la atención de  típica lata de pastas danesas eran las de mermelada... aunque al final era bastante decepcionante porque la capa de mermelada era minúscula... y, todo sea dicho, me he resarcido con estas pastas porque la capa de mermelada es mucho más generosa!
La receta la he adaptado de Learn to bake, del cual no ha me decepcionado ni una sola receta!


  Estas galletas me han sorprendido bastante porque son muy sencillas y quedan muy crujientes! Se supone que duran unos cuatro días, pero como podréis suponer no han llegado no al segundo!

La masa se hace a mano así que os recomiendo que no encendáis el horno desde el principio, ya que lleva su tiempo... yo lo encendería cuando la masa estuviera lista. Salen unas 16 o 18 galletas de tamaño grande, aunque siempre las podéis hacer más pequeñitas. Eso sí, necesitaréis dos bandejas de horno con papel vegetal o hacerlas en dos tandas.

Vamos con los ingredientes, pues:
125 gr de harina blanca
125 gr de harina integral (yo puse 100 de integral y 25 de espelta)
150 gr de mantequilla fría en daditos
100 gr de azúcar de la que más os guste... Golden caster sugar para mi!
1 cucharadita y media de levadura
Una pizca de esencia de vainilla vainilla en pasta de Nielsen-Massey
1 huevo y una yema
Mermelada

Añadir leyenda
En un bol ponemos las dos harinas con la levadura, el azúcar y la mantequilla y trabajamos con las yemas de los dedos hasta que quede migajas... leva un ratito pero es muy reconfortante!
Cuando la mantequilla está bien integrada batimos los huevos con la vainilla y añadimos hasta formar una masa.
Ahora sería el momento de encender el horno fuerte, a unos 200º.
Si veis que la masa está muy pegajosa la metéis en la nevera unos minutos.
ahora debemos hacer bolitas de igual tamaño y ponerlas en las bandejas bien separadas porque luego se aplastan y crecen!
Cuando ya tenemos todas las bolitas nos enharinamos el dedo pulgar y lo hundimos en la masa para hacerles el hueco en el que luego pondremos la mermelada. Ponemos la mermelada con una cucharita y listo!
Tardan de 10 a 15 minutos pero lo ideal es que queden doradas para que esté más crujientes!
Tened mucho cuidado porque la mermelada caliente coge una temperatura muy alta... dejadlas que de enfrían un poco en el mismo horno y luego las pasáis a la rejilla para enfriar del todo!
¿A que son fáciles?
No tenéis excusa... ya me contaréis!




Hoy os traigo otra versión: 125 gr de harina floja, 75 de morena y 75 de tritordeum de El Amasadero . El azúcar se la he puesto blanca para no robarle protagonismo a la harina tritordeum, que es exquisita. La mermelada es de membrillo, que se hace igual que el dulce de membrillo pero apartándola antes del fuego.